Los híbridos profundos son el resultado del apareamiento entre un profundo y un humano. A pesar de que el producto de tales uniones suele nacer como un humano normal, durante la adolescencia se suelen producir cambios en la apariencia y la fisiología, lo que se conoce como «el aspecto de Innsmouth». Cuando alcanzan la madurez, la mayoría de los híbridos muestran algún tipo de grotesca deformidad, y suelen retirarse a la intimidad de sus hogares de postigos cerrados. Pocos años después, el híbrido culmina su transformación en un profundo y se aventura a una nueva vida en el océano.

Los cambios físicos van acompañados del despertar de nuevos sentidos, extraños sueños sobre ciudades sumergidas y el anhelo de visitar lugares costeros, en especial la casa de sus ancestros o su lugar de nacimiento.

Los híbridos suelen vivir en remotas poblaciones costeras, aunque también se les puede hallar en el interior (sobre todo durante las etapas tempranas de su transformación). A medida que se aproxima la culminación de su transformación, el híbrido aprende a abrazar su herencia monstruosa o enloquece durante el proceso.

Los profundos intentan atraer a los híbridos a sus guaridas o plazas seguras, donde pueden supervisar la metamorfosis final y asegurarse de que el híbrido recibe la educación adecuada acerca de su herencia común. Aproximadamente un 10% de los híbridos no completa su transformación, y quedan condenados a pasar el resto de su vida como medio humanos, medio profundos; mientras que otro 10% no experimenta ningún tipo de metamorfosis y sus genes profundos se saltan una o varias generaciones, solo para manifestarse en un futuro descendiente.

CORDURA PERDIDA: Seamus: 3 Sam: